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oventa organizaciones convocaron a marchar el próximo sábado para exigir una reforma policial y repudiar el fallecimiento de Nahel, el adolescente baleado en un control de tránsito.
El colectivo de sindicatos, asociaciones y partidos políticos llamaron a manifestarse el sábado “por el mantenimiento de las libertades públicas e individuales” y exigiendo que el gobierno “asuma sus responsabilidades y dé respuestas inmediatas para poner fin a los enfrentamientos”. Entre las medidas que piden estas organizaciones de izquierda se encuentra “una reforma profunda de la policía, sus técnicas de intervención y su armamento”.
El gobierno francés desplegó 45.000 policías y gendarmes en todo el país para contener las protestas tras el asesinato de un joven de 17 años a manos de un oficial de policía la semana pasada. Nueve noches consecutivas de movilizaciones, disturbios y quemas de vehículos en distintos lugares del país.
La primera ministra francesa Élisabeth Borne dijo que también se movilizaron blindados de la gendarmería, un cuerpo militar que cumple funciones de seguridad pública.
La oficina de Borne también anunció la anulación de los grandes eventos que necesiten la movilización de numerosos efectivos de seguridad o que representen un riesgo para el orden público.
Más de 4.000 detenidos se contabilizan hasta anoche en todo el país.
La ley cuestionada es de 2017 que flexibilizó las normas relativas al uso de armas de fuego por parte de la policía, cuya derogación exigen. También proponen cambios en la IGPN, a la que pretenden reemplazar por un organismo independiente. Francia Insumisa, la Federación Sindical Unitaria, Amnistía Internacional Francia y Greenpeace Francia, entre otras, proponen “la creación de un servicio dedicado a la discriminación que afecta a los jóvenes dentro de la autoridad administrativa presidida por la Defensoría del Pueblo”.
