El Gobierno nacional colocó en licitación los tramos de las líneas ferroviarias Belgrano (7.400 kilómetros) y San Martín (5.500 kilómetros), de la empresa estatal Trenes Argentinos Cargas.
El proceso se ampara en la llamada ‘Ley Bases’ y el Decreto 67/2025 que autoriza su “privatización total”, colocando en licitación, de manera segmentada, el material rodante, los corredores ferroviarios y la infraestructura edilicia y talleres. Los terrenos y las vías seguirán siendo propiedad del Estado argentino.
Entre los interesados se encuentran un grupo de empresas asentadas en la producción del agro local, encabezadas por Aceitera General Deheza (AGD), Bunge, Cargill, ACA y Louis Dreyfus, que ya presentaron conjuntamente una propuesta para participar del proceso a la Bolsa de Comercio de Rosario.
Y el gran competidor: Grupo México Transportes (GMXT). Esta compañía controla redes ferroviarias en México (IMEX, Ferromex, Ferrosur y Texas Pacífico) y Estados Unidos (Florida East Coast), en sociedad con empresas ligadas, principalmente, a la minería. En total, se trata de más de diez mil kilómetros de vías conectados a cinco puertos sobre el Pacífico (Manzanillo, Mazatlán, Topolobampo, Guaymas y Puerto Peñasco), uno sobre el Atlántico (Mobile, Alabama) y cuatro puertos sobre el Golfo (Altamira, Tampico, Veracruz y Coatzacoalcos).

En el 14° Seminario Internacional: “Litio en la Región de Sudamérica” realizado en la provincia argentina de Catamarca, el director de Belgrano Cargas y Logística S.A., Alejandro Nuñez, brindó tranquilidad a los privados interesados en las inversiones mineras, explicando que el Gobierno garantizará –privatizando– la capacidad de las vías para el emplazamiento de proyectos a largo plazo.
Bruno Agosta, director de AC&A, sostuvo el mismo planteo: “Para que el privado que está analizando este negocio le baje la incertidumbre y pueda tener la garantía de que hay empresas que le van a dar un ingreso a futuro”.

Nuevos intereses, misma política
Este ciclo de privatizaciones renueva su impulso desde el gobierno de Carlos Saúl Menem y la ‘Ley de Reforma del Estado’, una estructura jurídica que, en las sucesivas alianzas de gobierno, se dejaron intactas. En el caso concreto del sistema ferroviario, se puede apreciar que Belgrano Cargas y Logística S.A. fue la excepción ‘estatal’ hasta ahora que las empresas privadas tienen interés en el litio, el cobre, el oro y el uranio que se encuentra en Argentina. Todos los demás ramales fueron privatizados: Ferroexpreso Pampeano S.A. en 1991 y es operada por el grupo Techint; Nuevo Central Argentino en 1992, a cargo de AGD; y Ferrosur Roca S.AB. comenzó a operar en 1993 bajo Loma Negra.
En el 2020, el Belgrano Cargas transportó más de 800 mil toneladas (un crecimiento del 60% en relación con los años anteriores) a causa del Plan de Modernización del Transporte Ferroviario que implementó el Gobierno del Frente de Todos. Y en 2023, el Banco Mundial había publicado un informe titulado “Corredores Económicos Transformadores del Noroeste Argentino”, en el que señalaba el potencial que auguraba a las inversiones en logística gracias a la explotación minera y agraria.
Lejos de pensarse bajo una estrategia de desarrollo nacional, con escala, los nuevos inversores podrán servirse de una nueva ola de licitaciones hecha a la medida de sus negocios y necesidades rentistas.

