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onvocada a nivel nacional por el Consejo Interuniversitario Nacional y el Frente Sindical Universitario, la 5° Marcha Federal Universitaria fue organizada a nivel local por las autoridades universitarias y de los gremios universitarios que le agregaron un plus a la protesta. Si bien el sitio de concentración fue la Plaza San Martín, al igual que en las convocatorias anteriores, esta vez contó con la particularidad de que las agrupaciones estudiantiles, la Asociación Gremial Docente y otros sindicatos y organizaciones se reunieron en Banda Norte y marcharon desde ahí, cortando el ‘puente carretero’.
“Nuestra consigna es que el tiempo se acabó”, dijo Agustín Dosantos, de la agrupación Big Bang, “el Gobierno nos agrede permanentemente y ha llegado el momento en que debemos golpear todos juntos. Hay vocación de lucha, necesitamos parar el país y evitar que el presupuesto de nuestras universidades se siga yendo a financiar la timba de Caputo y sus amigos”, continuó.
Colmando más de siete cuadras de manifestantes, el reclamo al gobierno nacional fue por la aplicación inmediata y efectiva de la Ley de Financiamiento Universitario, aprobada hace casi un año, así como también el rechazo al DNU 70/2023, el cual modificó más de 300 leyes y regulaciones en pos de desregular la economía y minimizar la intervención del Estado en muchos sectores.
Presupuesto y salarios
La rectora Marisa Rovera fue quien encabezó la movilización. “Defendemos el cumplimiento inmediato de una Ley de Financiamiento Universitario que permita garantizar salarios dignos, becas estudiantiles, poder estudiar, poder investigar, poder vincularnos con otros sectores sociales, que es algo muy preciado que la Unviersidad pública tiene”, dijo durante la concentración.
En el marco del tratamiento del Presupuesto 2027, el Consejo Interuniversitario exigió un total de 11 billones de pesos para el sistema universitario nacional, mientras que la respuesta del Ejecutivo fue ofrecer poco más de 7,3 billones.
“Esto impacta en el mantenimiento de la Unviersidad, de los servicios, en la compra de insumos. Y en el bolsillo de los trabajadores, que ya hay un retraso superior al 33%”, mencionó Ezequiel Tardivo, secretario general de la UNRC.
Desde el gremio docente, su titular, Ernesto Cerdá, dijo: “estamos ante un gobierno que ataca al pueblo trabajador con el más cruel ajuste y uno de los ajustes que pretende realizar es destruir la universdad. (…) El pueblo hoy se expresa y este gobierno tiene que escuchar de una buena vez”.
Rodrigo Tello, secretario general de ATURC, también se expresó: “estamos defendiendo a la sociedad argentina en todo su conjunto. Por eso es importante que estemos todos los colectivos que estamos pasándola mal con este gobierno insensible. (…) La unviersidad no tiene que ser una isla, tiene que abrazar todas estas causas y es por eso que estamos aca en la calle, una vez más”.
Una lucha colectiva
“Marcho por la Uni pública, porque es un derecho que merecemos todos y todas, y no puede seguir siendo bastardeada. Y además marcho por la prorroga de la Ley de Emertegnecia en Discapacidad, para que se dejen de vulnerar nuestros derechos”, dijo Pilar González, integrante del colectivo de Personas con Discapacidad, al medio local Cero5.
Y es que de la movilización participaron un sinnúmero de sindicatos, estudiantes secundarios, jubilados y organizaciones sociales y políticas de todo tipo.
“Queremos que Diputados voltee el Decreto 70/23. Derogando ese decreto, tenemos financiamiento para las universidades, salud para los jubilados, apoyo para las personas con discapacidad y tenemos soberanía”, dijo Cecilia Saroff, del Frente de Jubilados y Pensionados.
Al finalizar la movilización, Rovera leyó el documento consensuado por el Frente SIndical Universitario y el conjunto de rectores. “Este gobierno vino a romper un consenso fundamental de la sociedad Argentina que siempre creyó en la educación”, exclamó e hizo un repaso por las principales problemáticas de las casas de estudios: insumos, ciencia, tecnología, infraestructura, servicios, etc.
El bienestar estudiantil fue uno de los ejes centrales: “El severo deterioro del sistema de bienestar estudiantil impacta de lleno en el corazón de la universidad pública. (…) Sin un sistema de ayudas económicas actualizado y transparente, el acceso a la educación superior se convierte en un privilegio inaccesible para los sectores más vulnerables y para quienes trabajan y estudian”, leyó.
También hizo un fuerte hincapié en la situación laboral y salarial: “la decisión del gobierno nacional de asfixiar las universidades nacionales tiene uno de sus núcleos más duros en el ataque al salario y a la negociación colectiva de trabajadores docentes y nodocentes”. “Trabajadoras y trabajadores de las universidades nacionales, como toda la clase trabajadora, atravesamos un momento crítico en materia de salud y del sistema jubilatorio. No vamos a resignarnos a perder nuestra salud y nuestro derecho a una jubilación digna”, indicó la rectora.
Por detrás y encima de las autoridades y representantes, un pasacalle levantado por el movimiento estudiantil exigió: “Se acabo el tiempo. MIlei cumplí la ley”.










