El sistema bancario ha dejado de ser la fuente exclusiva de capital prestado a las empresas para adquirir bienes, medios de producción o simplemente para cubrir gastos de funcionamiento. Para lo que sea, ahora entran a operar en la bolsa. De enero a septiembre de este año, tomaron de allí 33.000 millones de dólares, según el reporte de la Comisión Nacional de Valores (CNV).

En general, la mitad de esos fondos fueron captados vía Obligaciones Negociables (ONs). Se trata de un título que emite la propia firma por una cantidad de dinero, lo pone en venta allí y asume una deuda temporal con quien lo compra. Los otros instrumentos más utilizados fueron Pagarés (23%) y Cheques de Pago Diferido (21%).
De enero a septiembre de 2023, estas operaciones de financiamiento sumaban 16.600 millones. En 2019, 8.800 millones.
También las PyMEs
Desde entonces a la fecha, las pequeñas y medianas empresas aumentaron también su participación en el mercado de capitales, pasando del 20% al 30% del total emitido por todas las compañías.
En lo que va de 2026 las PyMEs obtuvieron 11.351 millones de dólares pero, conforme a su escala, mediante otros instrumentos: 67% en Pagarés, 26% en Cheques Diferidos y apenas 3% en ONs. Evidentemente, las empresas chicas buscan más liquidez inmediata (pagos a proveedores, servicios, salarios) que capitalización en sí.

Las otras herramientas fueron utilizadas por firmas de mayor envergadura: según la CNV, 140 empresas emitieron Obligaciones Negociables este año, pero ninguna emitió acciones. Esta última es una forma de financiamiento, en la que se ofrece al mercado una fracción del capital de la propia firma.
En la bolsa porteña ByMA (Bolsas y Mercados Argentinos, la más grande del país), son 83 las firmas que cotizan acciones emitidas en años anteriores.
La ‘inflación’ de la Bolsa
Este informe de la CNV se enfoca en mostrar cómo las empresas van utilizando cada vez más el mercado de capitales para obtener dinero prestado y financiar su actividad. Al hacerlo emiten allí algún instrumento o valor que alguien compra. Esos son los 33.000 millones de dólares.
Pero en la bolsa hay más activos financieros sobre los cuales operan más agentes también.
ByMA cerró septiembre de 2026 con activos por 50.320 millones de dólares nominales, que es el valor con el que cada instrumento fue emitido (sean bonos de deuda del Estado, acciones de empresas nacionales o extranjeras, ONs, participaciones en Fondos Comunes de Inversión, etc.).
Pero según los precios con los que se comercializaron, el valor total del mercado asciende a 210.125 millones de dólares. Sobre esa base, se dio un flujo diario de operaciones que promedió 16.000 millones de dólares.
En septiembre de 2023, los activos nominales en ByMA eran de 7.800 millones, valuados en 61.400 millones según los precios del mercado. Se operaron entonces un promedio diario de 2.600 millones de dólares.
Todo se multiplicó por cinco.

En 2023, los agentes habilitados para operar sumaban 7,8 millones de cuentas de bolsa (llamadas comitentes). ByMA registra hoy 27 millones de cuentas que pertenecen a 11,3 millones de titulares únicos (sean individuos o personas jurídicas).
¿En qué se usa el dinero puesto a girar ahí?
De los 16.000 millones de dólares que promediaron las operaciones diarias en ByMA:
- 34% es dinero prestado a corto plazo mediante cauciones (que usan los bonos, las ONs o las acciones como garantía de devolución)
- 60% fueron transacciones de títulos de deuda del Estado
- 3% en transacciones de ONs
- 1,25% de acciones que cotizan en Nueva York
- 0,3% de acciones locales de empresas locales.