E
l informe del INDEC sobre el segundo semestre de 2026 muestra que un tercio de la población urbana del país vive en hogares donde todo lo que ingresa no alcanza a cubrir el costo de la Canasta Básica.
Son 10 millones de personas en los 31 aglomerados urbanos sobre los cuales se realiza la Encuesta Permanente de Hogares.
Proyectado sobre toda la población (46,7 millones) arroja 16 millones de personas en condiciones de Pobreza y 3,7 millones en Indigencia: no tienen ni para cubrir los gastos alimenticios básicos.
La tasa de Pobreza dio 34,4% y la de Indigencia 8%. En el segundo trimestre de 2025 eran 31,4% y 6,9% respectivamente. Alrededor de 800.000 personas pobres más y 300.000 nuevos indigentes: eran pobres y la situación empeoró.
Queda en evidencia la caída de los ingresos que las personas llevan a su hogar (más trabajo informal y changas por menos plata) y los aumentos de los precios de los servicios y tarifas reguladas por el Estado como transporte, electricidad, agua, gas.
Estructural
Para el Observatorio de la Universidad Católica Argentina (UCA), hay algo más: persiste un núcleo estructural de pobreza del orden del 30% de la población y de pobreza extrema cercana al 10%, que expresa justamente déficits estructurales en materia laboral, productividad, educación, hábitat, acceso a servicios y protección social.
Incluso cuando lo coyuntural solo trata de mejoras en los precios relativos -freno a la inflación, bajan los precios de las cosas y con el salario se puede comprar algo más, por ejemplo-, lo único que se reduce es la pobreza en términos estadísticos, explica Agustí Salvia, de ese Observatorio.
“En nada se tocan así las condiciones estructurales de privación que afectan al menos a un tercio de la sociedad”, subrayó Salvia.